Tóxicos, desintoxicación,
salud y piel (Parte III)
Ya vimos que el cuerpo humano está asediado permanentemente por todo
tipo de tóxicos, de origen interno y externo; retomando los dos artículos
anteriores, en la primera parte les presenté una visión general sobre éstos, en
la segunda parte describí algunos de los efectos de los tóxicos más comunes o
importantes en el ser humano y en esta última, finalmente describiré los
mecanismos de desintoxicación.
Usualmente las energías o sustancias que no son útiles para nuestro
cuerpo son eliminadas normalmente mediante mecanismos naturales de excreción,
como el sudor, orina, heces, la diarrea, el vómito etc., por eso solo en casos
extremos debemos reprimirlos. Cuando estos mecanismos no son suficientes,
aparecen reacciones como eccemas (afecciones en la piel) o fiebre. De seguir su
progreso en el cuerpo se acumulan mediante verrugas, tumores benignos de grasa,
manchas, problemas respiratorios, etc. Si continúa presente en el organismo
llega a la fase de degeneración en formas como la artrosis, cirrosis, es decir
inflamaciones en cualquier órgano que podrían avanzar hasta convertirse en
neoplasias malignas (formaciones patológicas de un tejido) y por supuesto cáncer.
Nuestro cuerpo posee los sistemas del organismo para la desintoxicación,
pero a medida que avanzamos en edad debemos ayudarlos, ya que por la
degeneración natural son menos eficientes y los desechos superan la capacidad
de eliminación de las toxinas favoreciendo las enfermedades. Veamos entonces estos
componentes del organismo y cómo podemos ayudarlos:
· El sistema de Pischinger: está
conformado por todo el contenido que rodea a las células y entre otras
funciones, lleva los desechos celulares a la sangre o al sistema linfático. El consumo de agua y antioxidantes, masajes linfáticos, ayunos, terapia neural, jugoterapia,
limpiadores iónicos, el ejercicio, la risa, entre otros, ayudan a que este
sistema haga sus funciones eficientemente.
· El riñón: es el encargado de filtrar la
sangre y eliminar los residuos a través de la orina. El consumo de agua, los
ayunos hídricos, el consumo de los omega 3, jugoterapia, entre otros, ayudan a
este órgano esencial.
· La piel: podríamos eliminar el 30% de
las toxinas mediante la eliminación del sudor por los poros de la piel. Por eso
es esencial tener la piel limpia y en buenas condiciones. La limpieza de piel, limpieza
de colon, cromoterapia, la ionización, el sauna, el ayuno, hidroterapia,
masajes y el ejercicio son esenciales para su funcionamiento depurador.
· El hígado: es el gran depurador del
organismo. El ayuno, los depurativos, limpieza de colon, antioxidantes, jugoterapia,
entre otros, favorecen sus funciones vitales.
· El sistema linfático: su principal función es la
eliminación de residuos tóxicos, destruye las bacterias y virus, eliminándolos del
torrente sanguíneo. Los masajes de drenajes linfáticos, el ayuno, jugoterapia,
ejercicios, hidroterapias y cromoterapia son algunos de sus grandes aliados.
· El tubo digestivo: es el más obvio de los
sistemas de eliminación, especialmente el colon y el recto que eliminan todos
los desechos mediante la materia fecal. Tener al menos una deposición al día,
el consumo de agua y fibra, el ayuno, limpieza de colon o colonoterapia, jugoterapia,
ejercicios respiratorios, entre otros, le dan muy buena ayuda para cumplir esta
función.
En cuanto a las radiaciones electromagnéticas permanentes tienen su
propio ritmo, tipo de movimiento y pueden afectar nuestro campo de energía
vital, ya que se acumulan fácilmente. La forma de eliminarlas en primer lugar
es la ducha, el contacto con los árboles y caminar descalzos como mínimo una
vez al día.
Como se puede apreciar, el cuerpo humano es una máquina maravillosa,
ojalá que de aquí en adelante mantengamos presente este conocimiento, y con la práctica
continua de estas terapias podamos empezar desde ya un proceso serio de
desintoxicación, que redundará en salud y bienestar.
